miércoles, 3 de diciembre de 2014

De padres y libertades

Padres,
dejemos a nuestros hijos ser libres
dejemos que ellos escojan qué color de ropa usar
dejemos que ellos piensen y apoyemos sus ideales
aunque estos locos suenen

juguemos con ellos a inventar mundos nuevos
a aventarnos de la cama
como si fuésemos pájaros recién nacidos tratando de volar por primera vez
cuéntale cuentos ficticios de cosas reales
que parecen imposibles pero que son historias
que ellos crean que la magia existe
y sepan que está dentro de ellos
golpeales con esperanzas ciertas y abrazos largos
grítales motivaciones y te amos
y rían, rían a carcajadas

Padres,
disfruten a sus hijos
el tiempo pasa tan rápido
que un pestañeo dura más que lo que dura la vida misma,
la inocencia de golpe se esfuma.
Acércate a ellos todos los días en busca de confidencias
entrega en ellos tu confianza, dásela en sus manos así, enterita
sin defraudar jamás la confianza que ellos depositan en ti.

Llénales los ojos,
de belleza
la boca,
de verdades
las orejas,
de armonía
la mente,
de valores
llénales las ropas,
de humildad
los bolsillos,
de trabajo
los pies,
de justicia.

sobre todo,
llénales la vida de caminos y veredas
donde ellos libremente puedan elegir andar
y tómales de la mano hasta el punto,
en que en ese camino o en esa vereda;
ellos decidan tomar la vida por su cuenta
entonces tú, padre, dale un pedacito de tu corazón para siempre
y aprende a vivir sin él, a sobrevivir sin él
porque se va de ti un pedazo de tu propia vida
se acorta en tu vida, ese camino que elegiste
y tienes ahora que escoger uno nuevo
que vendrá lleno de recuerdos y memorias
es difícil decir adiós
a quien por quien darías la vida
pero precisamente por esa vida que engendraste
tú, padre, debes dar alas;
y dejar volar.

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