en la luna de mi pecho
siguen esperando
el agua de tus besos
que las riegue
para que no mueran,
anda,
yo también te extraño.
Aquí no existo, hábito como un ente sin cuerpo pero con mucha alma. Aquí las penas con letras son menos, y con vino desaparecen. Aquí puedes sentir lo que yo a veces no reconozco.
Y qué le digo yo a éste corazón
Que le gusta querer a manos llenas
Que le gusta dar
Que no es de uno ni de dos
Que no ama a alguien sino al amor
Que es necio y terco
Se aferra, es valiente
No tiene pena
Pero sí penas
Pero entre ellas ya halló sinergia
Para seguir su rumbo
Hacía lo más puro
Cómo lo condeno a un solo corazón
Cómo lo ato a un solo ser
Éste corazón es un gorrión
No lo enjaules porque muere.
A los confinamientos no pertenece
Él es de los campos
Del aire
Del mar
A pie o volando
Él es libre
No trates de matarlo.